8M DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Conmemoración Día Internacional de la Mujer

8M: Una mirada hacia el camino de la mujer en el atletismo

Érase una vez un hombre que quiso escribir la historia del deporte sin mujeres. Las fechas se remontan entre los años 776 A.C y 393 D.C, cuando el deporte competitivo iba únicamente dirigido a hombres aristocráticos.

Así siguió hasta el año 1896, época contemporánea en Grecia, cuando se dio cita a los Primeros Juegos Olímpicos Modernos, por supuesto, sin mujeres. ¿Las razones? De Coubertin, francés impulsor del movimiento olímpico moderno que se opuso a la participación femenina, argumentó que ésta sería “la más antiestética imagen que los ojos humanos pueden contemplar”, y que su misión dentro del olimpismo debía limitarse a aplaudir y coronar a los ganadores.

A pesar de esta oposición, en el año 1900 en París, las mujeres tomaron posición dentro de los Juegos Olímpicos. Solo 22 mujeres que, por cierto, competían de manera “no oficial” en tenis, croquet, vela y golf.

El atletismo y la gimnasia eran consideradas actividades inapropiadas para una mujer. Cambiar la mentalidad en aquella época parecía una misión compleja, sin embargo, no imposible para la francesa Alice Miliat, quien vendría a posicionarse como impulsora del deporte femenino y activista en la lucha por la inclusión en el olimpismo. La francesa se convirtió en un dolor de cabeza para De Coubertin tras solicitar incansablemente la inclusión de la mujer en la cita Olímpica. Ante la negativa, en el año 1921 nace la Federación Femenina de Deporte Internacional en la que ocupó el cargo de presidenta; su primera actividad fue organizar unos Juegos Olímpicos femeninos en 1922.

Los Juegos Olímpicos organizados por la Federación Femenina causó mucho ruido en el olimpismo. En 1925, De Coubertin fue reemplazado por el belga Henri de Bailet-Latour quien no cambiaba en su postura conservadora, sin embargo, este ruido femenino no permitió que el conservadurismo avance.

El atletismo toma un papel protagónico en la historia, y es que el presidente de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) de esa época, Sigfrig Edstrom, ofreció a la Federación Femenina de Deporte Internacional acogerla dentro de su organización. A pesar de algunas exigencias, para la francesa era importante mantenerse dentro del olimpismo. Finalmente, en 1926 se celebró en Gotemburgo la segunda edición de Juegos Mundiales femeninos con mucha mayor aceptación que en París 1900.

El año 1928 el Comité Olímpico Internacional y la IAAF incluyeron el atletismo femenino en la programación de los Juegos de Ámsterdam, aunque a tan solo cinco pruebas: 100 metros, 4x100m, salto alto, 800m y Lanzamiento del Disco.

La lucha de Alice Miliat ya estaba consolidada en el Olimpismo, sin embargo, la frecuente frase “La primera vez en que una mujer…”, se siguió escuchando a través del mundo. Un próximo hito se desarrolló en los Juegos Olímpicos de México 1968, aquella vez, una mujer fue asignada para llevar la elogiada Llama Olímpica. Se trató de Enriqueta Basilio de Sotelo, mexicana, corredora de los 80 metros con vallas y considerada como la mejor atleta de su época.

En Chile la historia no cambia, y es que la primera vez que el país fue parte de unos Juegos Olímpicos, fue en Atenas 1896. Tuvieron que pasar 40 años para queuna chilena fuese por primera vez a la cita de los anillos, el año 1936 en los Juegos de Berlín. Se trata de Raquel Martínez, quien compitió en los 100 metros planos en un contexto nacional en que se discutía el voto femenino, tras aprobarse el año 1934 el derecho a voto en elecciones municipales. Recordemos que no fue hasta 1952, cuando la mujer chilena pudo votar en una elección presidencial. ¿Por qué? Una vez más por el “rol de la mujer en la sociedad”.

Los años pasaron y remar contra la adversidad machista impuesta en aquellos años se convirtió en un desafío que mujeres chilenas si quisieron asumir. Aquel “rol de la mujer en la sociedad” no sonaba igual en algunas mujeres, quienes veían en el conservadurismo un obstáculo deportivo y social. A esto le llamaremos: Mujeres que han roto esquemas.

La apertura a un camino sin fin: Mujeres en el Atletismo chileno

Raquel Martínez sin duda alguna marcó el antes y el después en el atletismo nacional luego de ser la primera chilena en asistir a unos Juegos Olímpicos (1936). Así también, la deportista destacó dos años antes de los JJOO, al batir el récord sudamericano de Salto Largo con una marca de 5.55 metros.

La recordada y admirada Adriana Millard también dejó su registro en la historia nacional. La atleta participó en los Juegos Olímpicos de Londres 1948 en la prueba de 4×100 femenino (junto a Eliana GaeteHildegard Kreft y Betty Kretschmer), y en los JJOO de Helsinki 1952, en las pruebas de los 200 metros planos y el salto largo. En este último, logró el treceavo lugar, siendo la sudamericana más destacada de la competencia.

El relevo fue para Eliana Gaete; la atleta nacional se adjudicó dos medallas de oro en los Juegos Panamericanos de 1952 y 1955, y además fue premiada el año 1960 como la mejor deportista de Chile por el círculo de periodistas Deportivos del país. Actualmente, la pista atlética del Recinto Deportivo Universidad Católica lleva su nombre.

Cuando hablamos de atletas destacados del deporte nacional, innegablemente recordamos a la gran Marlene Ahrens. Oriunda del Gran Concepción y atleta que posicionó el nombre de Chile en la élite deportiva Mundial, tras lograr la medalla de plata olímpica en el Lanzamiento de la Jabalina de los Juegos Olímpicos de Melbourne, 1956. Ahrens aquel año además de haber sido la primera mujer abanderada en unos Juegos Olímpicos, fue la primera y única mujer en lograr una presea olímpica. El camino de la atleta penquista no sólo se resumió en la plata olímpica, sino también, en oros panamericanos y sudamericanos. En la actualidad, el Centro de Entrenamiento Olímpico lleva su nombre, además del Grand Prix de Concepción.

Carlota Ulloa también tiene una hazaña que contar en el atletismo nacional, y es que la deportista dejó escrita su marca de 11 segundos en los 80 metros con vallas adulto (1967). Una prueba que se descontinuó en el Olimpismo y que por lo tanto en Chile, tiene el nombre de Carlota Ulloa. La deportista además destacó en diversos torneos sudamericanos.

El tiempo pasó y Érika Olivera quiso ser parte de la historia al posicionarse como la chilena con más participaciones en Juegos Olímpicos: Cinco, entre Atlanta 1996 y Río 2016, exceptuando Pekín 2008 debido al nacimiento de una de sus hijas. Su trayectoria deportiva se desenlaza entre medallas sudamericanas, iberoamericanas y panamericanas. Así también, la plusmarquista nacional aun ostenta récords nacionales: 5000 metros planos, 10.000 metros planos, media maratón y maratón.

Alejandra Ramos es sinónimo de plusmarquista: Y es que actualmente seguimos viendo sus espectaculares récords en los registros nacionales, impuestos los años 1990 y 1992. Son las pruebas de los 800 metros (2:00.20), 1500 metros (4:13.07), y 3000 metros (9:15.31), pero que ¡OJO! las atletas hoy se acercan cada vez más. Ramos además de tener una destacada participación a nivel sudamericano por 7 años, previamente a sus récords, fue parte de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984.

Llega el siglo XXI y junto con él, la historia de Natalia Duco. Atleta chilena especializada en el Lanzamiento de la Bala y poseedora de los récords nacionales de la disciplina. El año 2008 fue campeona mundial junior, logrando la primera medalla mundial para el atletismo nacional. Duco tuvo 3 participaciones Olímpicas, siendo Londres 2012 su más destacada actuación tras alcanzar la clasificación a la final y el octavo lugar de la competencia. 

Otra importante trayectoria atlética la encontramos en Karen Gallardo, la deportista que se mantiene vigente en la competencia internacional (actual vicecampeona sudamericana) cuenta con tres participaciones Olímpicas seguidas: Londres 2012, Río 2016 y Tokyo 2020. Karen, además de tener una destacada participación internacional, se ha dedicado activamente a labores sociales y educativas con el fin de promover el deporte en Chile.

Isidora Jiménez es otro de los nombres que resuenan en el atletismo chileno. La récordwoman nacional el año 2013 se convirtió en la primera velocista chilena en competir en un evento mundial, cuenta con 6 mundiales en total, y en el año 2016 fue parte de los Juegos Olímpicos de Río. Jiménez hoy es poseedora de los récords de 100 metros planos y 200 metros planos, convirtiéndose así en la mujer más rápida de la historia de Chile.

Hoy, 8 de marzo del 2022, son muchos los nombres de mujeres que resuenan en el atletismo nacional por su destacada participación actual y por su futuro promisorio en el Atletismo: Catalina Bravo, Martina Weil, Laura Acuña, Berdine Castillo, Mariana García, Javiera Contreras, Rocío Muñoz, Trinidad Hurtado, Anaís Hernández, Ivana Gallardo, María Ignacia Montt, María José Echeverría, Fernanda Mackena, Valentina Claveria, y una lista sin fin de atletas que hoy destacan a nivel internacional.

En el contexto de conmemoración del día internacional de la mujer resonamos el camino recorrido en frente de una lucha por la igualdad de género en el deporte y en particular, en el atletismo. Un camino construido por mujeres que pelearon por este futuro lleno de ¡mujeres poderosas! en el mundo atlético, que se compone por atletas, entrenadoras, dirigentas, juezas y trabajadoras. Este relevo es de nuestras herederas hacia las nuevas generaciones que hoy brillan a nivel sudamericano, panamericano y mundial.

Por Renate Pinninghoff Aguila