El atletismo chileno está de luto. Oriunda de la capital y destacada atleta nacional en la década de los 60, Carlota Ulloa, dejó este mundo la tarde de ayer.

Nacida en el año 1944 y criada en la ciudad de Santiago, Carlota Ulloa comenzó a escribir su historia en el atletismo a los 15 años, de la mano del Club Deportivo Colo Colo. Su primera competencia fue el 28 de marzo de 1960. Con un registro de 4 metros y 10 centímetros ganó el Salto Largo y fue segunda en los 80 metros con vallas.

Al siguiente año (1961), Carlota compitió en el Torneo de Atletismo para juveniles organizado por la Asociación de Santiago y además de sus excelentes resultados, fue premiada como deportista promisoria.

Y así fue; el mismo año fue seleccionada nacional en la “II Competencia Sudamérica de Colegios”, instancia en que se quedó con la medalla de plata en los 100 metros planos. Nuevamente ese año sería destacada como atleta promisoria del atletismo chileno.

Reconocida por sus cercanos por su carisma y una personalidad aguerrida, Carlota Ulloa, quien vestía su camiseta alba, comenzó su carrera deportiva batiendo récords. Así fue como impuso su marca en el año 1962 en los 80m con vallas (12’’6) y en el salto largo (5.27m) a nivel nacional.

No era novedad que Ulloa figure constantemente en los primeros lugares de los torneos. El año 1963, Carlota se coronó campeona Nacional en tres pruebas: 80 metros con vallas (12s), 100 metros planos (12.5s) y salto largo (5.21m). En el mismo evento destacó su querido club Colo Colo, “que tiene su estrella en Carlota Ulloa”.

1964 y el nombre de Carlota se mantenía latente, la destacada atleta nacional quería perfeccionar su rendimiento deportivo y así lo hizo. ¡Iba por todo! No bastó con establecer nuevos récords en sus pruebas fuertes y se midió en el Pentatlón femenino. Carlota superó un registro que tenía 7 años de vigencia (2.571) y estableció un puntaje total 3.995. Al finalizar el año, Carlota Ulloa y Eliana Gaete fueron distinguidas por la Federación Atlética de Chile como “Las Figuras Señeras” (ejemplares) del atletismo femenino nacional.

“No puede negársele el derecho entonces, que se muestre ante el lente sonriente y feliz” comentaban los medios en aquellos años. 1965 y la carrera de Carlota no paraba de brillar, a nivel nacional sus triunfos eran indiscutibles, inclusive, los récords no dejaban de aparecer. Ese mismo año, la capitalina batió el récord chileno del salto largo que ostentaba la sureña Lisa Peters (5.65m) con un salto de 5.69m. Los logros internacionales comenzarían aquí. En tierras cariocas, Ulloa se colgó tres medallas en el Sudamericano de Río de Janeiro: Oro en Salto Largo, Plata en 80m vallas y bronce en los relevos 4×100 femenino.

Su historia proyectaba y no sólo en lo deportivo, en plena época de la Nueva ola chilena, la revista “Rincón Juvenil” le hizo merecedora del premio “Reina de la Simpatía”. Meses después, Ulloa nuevamente batió el récord de Chile en Salto Largo y en 80m con vallas, en un torneo internacional.

El año 1966, Carlota Ulloa participó de los “I Juegos Deportivos Chile-Perú” y venció en los 80m con vallas, con un registro de 11’’8. Meses después integró el relevo nacional de 4×100 en conjunto de Marisol Massot, Mabel Camprubí y María Cristina Ducci, equipo que batió el récord nacional con un tiempo de 49 segundos.

La clasificación a los Juegos Olímpicos de México 1968, fue su logro más memorable. Ulloa era olímpica, su preparación de cara a la cita de los anillos se efectuó en un Torneo Atlético llamado “Astros Mundiales de Atletismo”, este evento contó con la participación de atletas de Alemania, Checoslovaquia, España, Francia, Estados Unidos, Polonia, Argentina, Colombia y Perú. La atleta nacional destacó.

Es memorable recordar las publicaciones de aquellos años. La Revista Estadio en su edición Especial de Bodas de Plata, “25 años”, publicada el 19 de diciembre de 1966, en el capítulo dedicado al atletismo femenino, termina su revisión con un homenaje: “Ya dijimos que cada época tuvo su estrella refulgente. Esta de hoy no podía ser la excepción y tiene un nombre con sonoridad de campana de bronce, llamada a brillar aún más todavía, con la velocidad y sus brincos de gacela: Carlota Ulloa.

”Finalmente, Carlota Ulloa terminó el año con 11’’3 en los 80 m vallas y 5.65m en el salto largo. Además, implementó una nueva prueba: el salto alto con 1.45m. No menor, el Círculo de Periodistas Deportivos de Chile nominó ese año a la atleta alba como la “Mejor Deportista del Atletismo 1966”.

Año 1967 y Carlota se prepara para enfrentar los V Juegos Panamericanos de Winnipeg en Canadá, sin embargo, una lesión no le permitió rendir un buen campeonato. No estaba todo perdido, a finales de año, Ulloa mantuvo sus marcas fuertes y logró empatar el récord sudamericano en los 80m vallas con un tiempo de 11’’1. Finalmente, tras disolverse la rama atlética de Colo Colo, Carlota Ulloa dejaría de vestir la blanco y negro y pasaría a formar parte del Club Atlético de la Universidad Técnica del Estado.

¡Llegó el 1968! La gran olímpica Carlota viajó a Colonia, Alemania, para entrenar en la Escuela Nacional de Deportes como preparación para los Juegos Olímpicos de México. ¡A un puesto de la medalla Olímpica! Carlota estuvo cerca de subirse al pódium planetario tras lograr el cuarto lugar en los 80m con vallas con un tiempo de 11’’5.

La plusmarquista nacional y sudamericana participó el año 1969 en el Campeonato Sudamericano de Atletismo que se realizó en Quito, Ecuador. Así mismo batió el récord nacional de pentatlón con 4.107 puntos.

Un hito importante es el récord de Carlota Ulloa en los 80m con vallas, debido a que la reglamentación internacional modificó la prueba de los 80m con vallas, aumentando la distancia a 100m. Así es, como el récord de Carlota quedó registrado en la historia del atletismo chileno.

Las aptitudes atléticas no era lo único en lo que destacaba Carlota Ulloa, en diciembre de 2006 se informó sobre una donación de una pintura en óleo de la pista Atlética de Colina a la Fuerza Aérea. Una pasión que se vio registrada en líneas de pintura, creada por la gran Carlota Ulloa Bercher. Quien tras un complejo estado de salud decidió dedicar su tiempo a la policromía, la pintura mayólica, el vidrio y la porcelana.

Hoy, como Federación Atlética de Chile despedimos a Carlota Ulloa y homenajeamos su carrera deportiva a través del recuerdo de cada alegría atlética que brindó al país. Terminó la carrera, querida Carlota, un camino lleno de “vallas” que sin duda pasaste dejando una marca en cada persona que pudo observar de cerca tu desarrollo deportivo, al ver a la estrella chilena brillar por el mundo.

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